El precio : The price (eng/esp)

The trauma of raids


Losing a parent is a child’s worst nightmare. Yet, for a segment of children—most of who have not even reached the fourth grade—that loss or separation is a reality that our federal government is facilitating.

Some people take comfort in federal agents rounding up undocumented immigrants. They give little thought to the child who might be waiting after school for a parent who is detained. For every two people detained in immigration enforcement operations, one child is left behind.

The nightmare is double for some children, as the National Council of La Raza (NCLR) reports. In Grand Island, Nebraska, where the Department of Homeland Security (DHS) conducted raids earlier this year, 17 percent of the children affected had both parents detained. Mental health experts have observed depression, anxiety and thoughts of suicide among children affected by immigration raids.

This is the price of detention and deportation in the absence of sensible immigration reform—the growing numbers of afraid and scarred children. There are no federal procedures to protect children whose parents have been yanked away.

The NCLR recommends that Immigration and Customs Enforcement (ICE) assume that children are going to be affected by raids and allow detainees to make alternate plans for caregiving. El Diario/la Prensa recently reported on the importance of having a legal guardian in place. The NCLR also calls for Congressional hearings on oversight of ICE.

The recommendations are part of a practical and needed strategy to deal with the reality of raids. But that the neglect and punishment of children has become an acceptable standard for some is deplorable.

Do we protect children or not? That’s a question everyone must push on our legislators, many of who have allowed children to become faceless, and parentless.

SOURCE:http://www.eldiariony.com/noticias/detail.aspx?section=25&desc=Editorial&id=1746818

----------~~---------------~~~---------------~~----------

El precio de las redadas


Perder a un padre es la peor pesadilla de un niño. Sin embargo para un segmento de la población infantil —mucho de los cuales no han llegado al cuarto grado— esa pérdida o separación es una realidad que nuestro gobierno federal está facilitando.

Algunas personas se sienten alivio con los agentes federales rodeando inmigrantes indocumentados. Piensan bien poco sobre el niño que al final del horario escolar puede quedarse esperando a su padre al que han detenido. Por cada dos personas detenidas en operaciones de inmigración, hay un niño que se quedó detrás.

La pesadilla es doble para algunos niños, según informa el Consejo Nacional de La Raza (NCLR por sus siglas en inglés). En Grand Island, Nebraska, donde el Departamento de Seguridad Interna (DHS por sus siglas en inglés) realizó redadas a comienzo del año, el 17 por ciento de los niños afectados tienen ambos padres detenidos. Especialistas de salud mental han observado depresión, ansiedad y tendencias suicidas entre los niños afectados por las redadas inmigratorias.

Este es el precio de la detención y deportación en ausencia de una reforma migratoria —el creciente número de niños dejados solos y asustados. No hay procedimientos federales para proteger a los niños cuyos padres han sido echados a fuera.

El NCLR recomienda que el ICE —Immigration and Customs Enforcement— asuma que los niños van a ser afectados por las redadas y permita a los detenidos a hacer planes alternativos para su cuidado. EL DIARIO/LA PRENSA recientemente informó sobre la importancia de preparar un tutor (guardián legal). Asimismo hace recomendaciones a las organizaciones comunitarias y escuelas y piden audiencias en el Congreso para supervisar al ICE.

Las recomendaciones son parte de una necesidad práctica para bregar con la realidad de las redadas. Pero que el castigo de los niños se haya convertido en aceptable para algunos líderes es deplorable.

¿Protegemos a los niños o no? Esa es una cuestión que todos debemos hacer a nuestros legisladores, muchos de los cuales han permitido que los niños se conviertan en personas sin rostro y sin padres.

SOURCE:http://www.eldiariony.com/noticias/detail.aspx?section=25&id=1746832&desc=Editorial